9. ene. ’12 ~ diario

Lunes, 9/ene/’12.   Por un suceso que le pasó a Petty con un pescado, recordé una historia que me sucedió hace rato.   Un día que estaba lloviznando, vi a un man que vendía paraguas.   A mi me desesperan los paraguas!   Pero por curiosidad de costos le pregunté “¿Cuánto cuesta, compai?”.   “$12″, me contestó.   Le dije “Gracias” y me fui.   De una me responde “Te la dejo en $10″.   Yo le digo que “No tranquilo, solo era curiosidad de saber”.   Al cual me responde “Te la dejo en $8″.   Le remarco “Gracias men, de verdad solo era curiosidad”.   Y me comenta “Dale pues, te la dejo en $6″.   Solo me quedé pensando un segundo dizque “¿Este man bajó de $12 a $6?”, y empecé a irme.   Y el man me dice “Ok, te la dejo en $3″.   Ahí lo miré y le sonreí bien suave y pasieramente… y de la forma más chistosa posible, le dije “Hijue…”.   Se sonrió.   De $12 a $3… el man sabía a qué me refería!   Obviamente no la compré.

Petty nos contó que “Cuando estábamos chiquitas y no queríamos cocinar en el fogón por el humo, mi papá nos decía que el humo corretea a las niñas bonitas.  Quedábamos felices metidas en eso”.

Fuimos atrás al montesito a recoger varias vainas.   Me enseñaron a reconocer la yuca, cómo desenterrarla y cómo volver a sembrarla.   También la hoja del chumico, que sirve pa suplantar el papel higiénico (wopa!).   Vimos varias plantas medicinales y el Palo Santo que tiene una flor roja que la conviertes en un pito.   Le dicen Palo de Pito, jaja.

Tuit vió su primer y su segundo perro, y su primer gato.   Todos querían hacer vida social y la Tuit rayadísima y asustada.   Vamos poco a poco, pa que se adapte.

 

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